miércoles, 7 de febrero de 2018

Repaso endocrinopatías

Las enfermedades endocrinas producen signos y síntomas, algunos muy claros y otros poco específicos. Los especialistas son los endocrinólogos. Deben venir de hacer medicina interna, por lo general, o pediatría, en el caso de profundizar en niños.
Son patologías en los que hay que pensar cuando coinciden algunos de estos síntomas y signos clínicos. Todas varias de acuerdo a la hormona que este afectada, bien sea en escasa o nula producción (hipo) o aumento (hiper).
Hay algunas que son muy típicas y otras que hay que echarles coco. No es sólo pedir las hormonas en sangre. Es saber pedirlas. A veces hay colegas que, sospechan algunas, piden toda una batería de pruebas, sabiendo que éstas son muy costosas. Hay que saber utilizar eficientemente el recurso.
Vemos, entonces, cómo esa mujer joven que no queda embarazada, con cefaleas o trastornos hormonales, hay que sospechar una hiperprolactinemia. También ocurre en el hombre y produce disfunción eréctil.
Los problemas de tiroides también dan clínica en el hipo o en el hiper. A veces una opuesta a la otra. Pero en ambas puede haber aumento del tamaño de la glándula, situación que se llama Bocio.
Si sospechas que alguna paciente o alguien tiene un trastorno hormonal es bueno hacer un completo interrogatorio, examinar bien, anotar hallazgos positivos y hacer el ejercicio. Si hay dudas consultar con un superior.

domingo, 4 de febrero de 2018

Salud en crisis

Qué fuerte nos ha caído esta hiperinflación. El salario se ha vuelto una sombra. Se ha vuelto transparente. La gente ya no vive sino que sobrevive. Y sólo escribo esto para que quede constancia a futuro. Sea cuales sean las causas de ella, no se toman medidas urgentes. Es como un juego de ajedrez en que cada quien mueve las piezas pensando bien primero. Pero es lento, muy lento. Mientras la gente padece y muere. Mientras otros hacen el negocio de sus vidas. 
La migración de médicos no es normal. Es una desbandada. A veces da la impresión de que ya se ha ido más de la mitad de la gente, entre médicos, enfermería, bioanalistas y nutricionistas. Todas las semanas la gente de tal o cual clínica o tal o cual hospital comenta qué compañeros se han ido. Parece que hubiese un viaducto a Chile, por ejemplo. Me imagino que en Chile harán comunas o barrios con nombres venezolanos. Los chilenos aprenderán a comer arenas y halladas y otras cosas por el estilo y los venezolanos aprenderán a comer empanadas chilenas y locos con mayonesa. Si aprende a amar a Neruda y a Mistral sería un triunfo. Pero los chilenos pueden estar seguros de eso. Por qué la gente que ha ido para allá es eñgente muy preparada. Tengo varios amigos internistas allá, excelentes, dedicados. Creo que van a hace muy buena medicina y a compartir sus conocimientos. Va a ser un compartir y una buena experiencia. 
Mientras, aquí, los que quedamos seguimos en la batalla diaria. Así le digo a mis pacientes: "En la batalla". 
Un resumen de lo que ocurre más o menos sería así:
Fallas en medicamentos, especialmente los esenciales. Altos precios. 
Fallas en insumos y altos precios. 
Fallas en vacunas. Ya se están viendo las enfermedades como difteria y sarampión. 
Fallas en antirretrovirales y quimioterapia. 
Fallas en insumos para hemodiálisis. 
Fallas en reactivos para laboratorios y banco de sangre. 
Fallas en insumos para radiología. 
Resonadores y tomógrafos dañados con poca y cara oferta de los mismos. 
Escasez de médicos y enfermeras hace que las clínicas y hospitales cierren alas, habitaciones o servicios. 
Guardias públicas congestionadas y agotadores, con alto índice de frustración por qué no hay cómo resolver. Muertes y mayor morbilidad. 
Al no controlar cronicidades vienen las complicaciones agudas y mayor congestión hospitalaria.
Bajos salarios también hacen que el personal de salud pase el tiempo tratando de resolver de otras maneras. 
Ausentismo laboral en clínicas y hospitales. 
Falta de efectivo hace que la gente no vaya a trabajar. Clínicas y hospitales trabajando a medio tren. A veces, más de la mitad del tren. 
Los dueños de clínicas y directores de hospitales no hayan cómo hacer para que el personal no se vaya. Se están creando nuevas carreras, oportunidades para estudiar medicina u otras carreras en salud. 
Los registros están hipertrofiados de gente apostillando y registrando para poder salir. 
Los mecanismos económicos ya deberían estarse ejecutando. No deben esperar. 

Iglesia Santa Bárbara

Santa Bárbara bendita, cuida mucho nuestra ciudad, que enrumbe y se haga más amigable, más limpia, más amable.
Haz que el marabino sea ético, honrado, cálido y que no sea irresponsable, indolente.
Santa Bárbara, a ti encomendamos la salud de los enfermos, de los que emigran, de los que padecen calamidades.
Pedimos por un futuro mejor, el que todos merecemos.

domingo, 21 de enero de 2018

La frontera en La Guajira, las fronteras se besan y se ponen ardientes

En diciembre me tocó ir a La Guajira. Mi querida tierra a la que no había podido visitar. Ya no se puede ir para allá como otrora hacia. Primero, el rollo de los carros, los respuestos, etc. Y lo otro es lo difícil que es ir hasta allá. Lo que debería ser más o menos hora y media se transforman en 3 horas por las alcabalas que hay. 
En diciembre La Guajira era un hervidero. No sé cómo estará ahora, pero me dicen que lo sigue siendo. 
La Guajira es ese sitio por el que todo el mundo pasa para ir hacer grandes negocios a Colombia y que no le dejan nada a ella. Combustible por camiones, alimentos, medicinas, lo más grande. Realmente Colombia esa parte de ese país se nutre de Venezuela por la gran diferencia cambiaria que hay. El cambio entre las dos monedas es cada vez más ridículo, más exorbitante. 
En el trayecto vi camionetas llenas de gente, muchos paisanos (wayúus), criollos, algunos con mercancías, pero muchas camionetas, todo el mundo cruzando la frontera en las llamadas trochas, la larga y la corta, a la vista de las autoridades. El tráfico que había en La Raya nunca lo había visto antes. Pareciera que todo el mundo, literalmente, quería cruzar al otro lado, y lo hacía pagando su peaje ilegal. Las autoridades ya no temían a que "les mojaran la mano" delante de todo el mundo, a plena luz del día. 
Opuesto a todo ese derroche de gente estaban los paisanos de este lado, bravos, esperando un poco de esa tajada. Lo que hacían era poner alcabalas también con mecates, palos, cauchos, ramas, con niños y mujeres. Les pedían cierta cantidad a las camionetas y camiones. En el camino podías contar casi treinta alcabalas de esas. Eran gente del pueblo, wayúus, hombres, mujeres y niños que no tienen trabajo o buscan otra forma de sustento debido a la hiperinflación que hay actualmente. 
Los wayúus escogieron nueva autoridad municipal ahora en diciembre. Se trata de la psicóloga Indira Fernández quien venía ejerciendo trabajo comunitario desde el Ministerio de Pueblos Indígenas. Se enfrenta ahora con un gran reto al igual que las demás municipalidades del estado. No la tienen fácil. 
La Guajira es una región hermosa, llena de potencial turístico y antropológico. Merece quererla. 

lunes, 15 de enero de 2018

Comienzo de año

El año había comenzado. Y vaya comienzo. Esperemos que hayan cambios. Que todo mejore.
La universidad arranca hoy. Aún estoy de vacaciones. Muchos comercios arrancaron hoy. Pero el país anda de remate.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Salud empeñada, vida empeñada, en shock

Es difícil escribir algo en estos tiempos. Especialmente algo positivo, algo bueno, que inste a crear esperanza. Sé que hay muchos connacionales que piden eso, esperanza, motivación, esas ansias de que las cosas van a cambiar. Pero hay tristeza, vacío de algo, angustia, eso lo percibe uno en la gente. No hay persona con quien me tope que diga algo positivo. Venezuela, que antes fuera el país más alegre del mundo, pasó a ser el más triste. Como he dicho antes, la alegría tiene que ver con el estado económico de la persona, definitivamente. 
La hiperinflación ha arreciado. Con ello avanzó más el shock, el caos, la desesperanza. Por supuesto, si en tu día a día hay que resolver una serie de tareas, problemas o situaciones, ante este panorama la gente se queda imposibilitado para eso. La más mínima cosa se transforma en un suplicio. 
Es la doctrina del shock de Milton Friedman en su plena expresión, sin más. Se supone que somos ahora ese animal en experimentación en psicología social, en economía política o en política económica. Están midiendo nuestras reacciones, en las redes sociales, en los noticieros, en las aplicaciones de mensajería lanzan cadenas como ganchos. 
Ya uno puede leer en las redes esos mensajes de angustia, de rabia, de impotencia. La gente ve y palpa que nada funciona. Pocos hacen algo. De 10 noticias, 8 o 9 son malas. Cosas así. Cada paciente que entra describe su angustia. 
Ya llegando la Navidad, hemos de recordar que José y María, llegaron a Belén, sin nada, los acogieron en el establo porque no había hospedaje. Navidad es tiempo de ofrecer lo poco que tenemos. Aunque sea esperanza. No tenemos nada material, pero damos esperanza. La esperanza de que nuestros gobernantes tomarán decisiones importantes muy pronto para que su pueblo sufra menos. 

lunes, 4 de diciembre de 2017

Las diálisis en Maracaibo

Es una realidad que con esta crisis económica lo rutinario, lo "normal" se vuelva una catástrofe o una tragedia diariamente. Siempre he dicho que los bloqueos económicos se hicieron para que un país haga de su vida un infierno con el propósito de que haya un cambio político que nunca se da. Seguramente debe rendir beneficios de alguna manera. Si no no existieran los bloqueos económicos. Pero si la finalidad es cambiar un gobierno antes probablemente se daban, ahora no. 
Y la medicina y la salud no se escapa de ello. El grado de dependencia tecnológica que tenemos arropa la medicina también. Los equipos de hemodiálisis y sus insumos son de ciertas marcas. Muy pocas. En eso hay todo un monopolio. Actualmente en la ciudad hay pocos centros privados y públicos con capacidad para dar hemodiálisis agudas y crónicas. La dependencia de insumos es tremenda. Algunas unidades públicas tras enseñe que hacer malabares para ordenar los cupos y poderles dar cobertura a todos. Los privados sólo refieren no tener disponibilidad y en los casos agudos dan capacidad para compensar y egresar a continuar ambulatoriamente. 
Los costos son estratosféricos. Nadie podría pagar una sola hemodiálisis. Nadie de clase media. 
Mientras siga este descalabro debemos insistir en la medicina preventiva. Insistir en la educación, en la práctica de mejores hábitos de vida. Insistir con nuestros hijos, con nuestros estudiantes de medicina, con nuestros pacientes. Una buena educación en la salud es lo mejor que podemos ofrecer a la gente en esta crisis. No se puede bajar la guardia. Es más barato agua y jabón para las manos que comprar un antibiótico, es más barato bajar el tenor de sal en los alimentos que comprar y depender de un antihipertensivo. Yo así muchas cosas más. 
¿Qué podemos hacer para bajar las necesidades de diálisis? Trabajar para que los hipertensos y los diabéticos estén controlados. Tomar mucho líquido para combatir las litiasis. Los más difíciles son los casos hereditarios. Pero esos son un porcentaje muy pequeño.